Después de la parada en Touriñán, Miranda se dirigió a Corcubión, donde se reunión con mariscadoras que trabajan en los bancos de berberecho de la localidad y con otros miembros del partido local.
El encuentro tenía como objetivo informar a la futura eurodiputada del proyecto de regeneración de la playa urbana del municipio, un plan al que los nacionalistas se oponen frontalmente. Miranda mostró su apoyo a los nacionalistas locales y se comprometió a llevar también a Bruselas ese plan financiado por Costas y apoyado por el alcalde. Se trata, según Miranda, de un proyecto faraónico que puede destruir la riqueza marisquera de los fondos de la ría.