El marisco desaparece de las plazas pese a abaratarse en casi un 70% tras la Navidad

10-01-2008

Las pescaderas no lo compran porque la cuesta de enero hace que solo se vendan especies económicas

Prepare las tenacillas: ya se puede volver a comer marisco. El final de la Navidad ha hundido los precios. Aunque también se ha cargado la oferta. Lo comprobó La Voz en un recorrido por las principales plazas de la ciudad, en las que ayer el marisco era una especie en vías de extinción. Lo confirmaban con vehemencia las propias pescantinas. «¡Marisco no hay! ¿Cómo va a haber, si los bolsillos no dan? No traemos de la lonja porque la gente no lo compra y para venderlo a la baja mejor ponemos en el mostrador otra cosa», explicaban ayer con buen humor en el mercado de Traviesas, en el que no había un solo puesto que luciese especies tan cotizadas hace unos días como la centolla, el bogavante, el camarón o la cigala.

Aunque haberlas, haylas. Pero cuesta encontrarlas. Porque si en Traviesas brillaban por su ausencia, en el Progreso llevan toda la semana sin aparecer. Y lo mismo sucede en mercados tan grandes como el del Calvario, en el que solo dos puestos vendían las mismas patas y pinzas que hace dos semanas volvían locos a los compradores navideños. «¿Para qué vas a traer marisco, si lo que la gente pide son jureles? Están ahorrando para las rebajas de ropa», comentaba risueña una pescadera del Calvario, que lo más parecido a marisco que ofrecía ayer a sus clientes eran mallas de mejillones y almejas.

Algo similar ocurría en las principales grandes superficies de la ciudad, en la que el congelado es ahora el rey. «El producto fresco bajó mucho, pero se vende poquito», comentaba una profesional de Mercadona, que achacaba la situación «a la cuesta enero». Aunque en lo que a pescados y mariscos se refiere, la cuesta es una bajada: los precios medios medidos por La Voz horas antes de Nochebuena en varias pescaderías, plazas y centros comerciales de la ciudad se han reducido en un 57% en pocos días.

Centollo a 15 euros

Y la bajada es más empinada en los mariscos, que se han abaratado de media un 66%. Al descenso contribuyen especies como la cigala y el camarón, los reyes de las pasadas fiestas: se cotizaban a 120 euros dos días antes de Nochebuena, valor que ayer se encogía hasta 18 euros en el caso del camarón y hasta 35 euros en el de las cigalas, que en las variedades pequeñas tocaban fondo con 14 euros por kilo.

Tampoco tenía mucho que ver con el pasado el precio del centollo y el bruño. Los entre 35 y 45 euros que pedían por cada kilo de este crustáceo hace unas semanas se han transformado en apenas 15. «Ahora el marisco está al alcance de cualquiera, pero la gente o esta harta o en Navidad agotó los fondos», apuntaba una vendedora del Progreso, que asegura que lleva unos días colocando solo xoubas. «El rodaballo estaba por las nubes y lo vendías todo en Navidad. Ahora vale 17 y hoy me lo acabaré comiendo yo», remataba, en alusión a la pronunciada caída del precio del pescado, que bajó menos que el marisco, pero bajó. Concretamente, se abarató un 48%, recorte relacionado sobre todo con las especies más caras. Es el caso del rodaballo y la lubina que hoy cuestan la mitad que hace un mes, pero ya casi nadie las quiere. «La mitad de la gente está empachada, y la otra mitad, arruinada», resumía risueña desde su mostrador Loli Adán, una de las pocas pescaderas del Calvario que ayer vendía algo que comer con tenacillas.


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PESCADOS Y MARISCOS EN LA RED S.L. - CIF 70.138.151
Inscrita en el Registro Mercantil de A Coruña, Tomo 3.266, Sección General, Folio 195, Hoja C-43.015.