El mercado Central inicia su agosto
Los valencianos adelantan sus compras navideñas y optan por los productos congelados para evitar subidas en los precios de hasta un 25%
El mercado Central inicia su agosto
Bogavantes y langostas expuestos con sus precios en un puesto del mercado Central, ayer por la mañana.
Se puede decir, por el aspecto que presentaban los puestos y por los comentarios satisfechos de los vendedores del mercado Central, que ayer fue el inicio de la dura campaña de Navidad. Productos agotados en los escaparates, vendedores fatigados y encargos pendientes hasta última hora de la mañana fueron algunas muestras de la cantidad de gente que acudió al recinto modernista pensando en las compras de Navidad.
Los valencianos, más bien los que se encargan de la cesta de la compra, adoptan estrategias para evitar en la medida de lo posible el incremento de precios de los productos típicos que se produce por estas fechas. Reclamos incentivando a la compra de género congelado en los puestos, así como su mayor estabilidad de los precios, hace que se sean un buen recurso para los atracones y las cenas navideñas.
"La gamba rayada la compré congelada la semana pasada y me costó 48 euros el kilo. Otros años he preferido fresca, y aunque la calidad se nota, me resulta demasiado cara", explica Adela, una compradora eventual.
Desde el puesto de Pepa Puerto, ofrecen algunos datos sobre marisco fresco, manjar por excelencia de los platos de Navidad. "La gamba rayada fresca la tenemos a 180 euros el kilo. Y el año pasado se llegó a vender por 240". Es decir, en cuestión de semanas, el precio puede incrementarse un 25%. Las angulas se sitúan a 800 el kilo, (pueden llegar a 950), la cigala a 80 y los langostinos hasta 120. "Todavía es pronto y puede subir más", avisan.
"Cada año se adelantan más las compras. Hay clientes que tienen cosas congeladas desde septiembre", apuntan desde el puesto de Amparo Puerto.
También hay opiniones variadas. "Hay de todo. Quien lo hace y también quien se ha arrepentido porque en los últimos días, si hay un exceso de producto, los precios bajan. Sino, ya no los vendes", apuntan desde Ana y Alberto. Moraleja: apurar hasta el final puede suponer un ahorro en el precio.
Otro plato típico de Navidad es el pavo. "Vendemos muchos rellenos, y también pollos", apunta Mari Carmen Pérez, de aves Isabel. En este caso, el precio es de 8,80 y 6,60 respectivamente. Un kilo de pavo está a 3,80, y el pollo a 2,80. "No creo que hasta que llegue Navidad suba el pavo más que algunos céntimos", matiza. Eso sí, el año pasado estaba a 3,50, 30 céntimos más barato.
La subida de precios (según los datos del IPC, ha sido del 6,7% en el caso de los alimentos) hace que los clientes desarrollen defensas. Una puede ser reducir la cantidad de la compra. "Antes la gente compraba cantidades de un kilo, o medio kilo. Ahora vendemos a cuartas o por piezas. Te piden tres angulas, por ejemplo", explican desde Octavio, un puesto especializado en angulas vivas.
El jamón es un producto que gusta en Navidad y durante todo el año. En cambio, no parece muy afectado por las subidas de precios, ni siquiera en la campaña navideña. "El jamón sigue igual, lo que ha subido es el queso, pasando de los 12 euros el kilo en noviembre a los 13 de ahora", dice Amparo, del palco 102.
Pese al poco peso que puede tener una nuez en la cesta de la compra, también es producto típico de Navidad y se vende mucho. El año pasado estaba a 4,8, y ahora a 5,6. "Pasa lo mismo con el higo turco, que ha pasado de los 5,2 a los 8 el kilo", como explica Vicente Gimeno, presidente de la asociación de vendedores desde su puesto de frutos secos. "En Navidad se compra con alegría. Habrá que ver cómo se reaccionará a partir del 8 de enero con la subida del IPC", concluye.
Ostra Especial
Almeja Babosa Gorda
Almeja Japónica Gorda
Berberecho Gordo
Navaja
Zamburiña Especial