El pescado empezó a escasear ayer en las lonjas y mercados de Galicia al generalizarse el amarre de la flota contra la subida de los carburantes, mientras se extendían también los efectos del paro de los transportistas. La huelga de camioneros situó al borde de colapso al puerto coruñés, provocó problemas de suministro en el 40% de gasolineras y amenaza con dejar sin recoger la producción lechera de miles de ganaderos.
La mayoría de lonjas de A Coruña y Lugo cerraron ayer sus puestos y en las de Pontevedra se aprecia una drástica reducción de la actividad. Las filas de camiones aparcados a las puertas de polígonos industriales o en lugares de mucho tráfico, como a la altura de Guitiriz, en la autovía A-6, completan la fotografía del segundo día de paro indefinido convocado por algunas asociaciones de transportistas.
Sólo el 20% de la flota de bajura -menos de la mitad que el día anterior- y un tercio de los barcos que faenan en altura o gran altura siguen en el mar, según datos de la Consellería de Pesca. En toda la comunidad, sólo siete lonjas de Pontevedra funcionan "con normalidad", asegura la Xunta. El resto de las subastas apenas tienen actividad al no llegar pescado por tierra ni por mar, y algunas han optado por cerrar. En la de A Coruña ayer sólo descargó sus capturas un arrastrero procedente del Gran Sol, y la subasta se redujo a especies de altura como merluza, gallo o 2,5 toneladas de cigalas congeladas. Armadores y pescadores volvieron a enviar piquetes, pero no acudieron ni embarcaciones ni camiones para descargar en ese puerto.
En Vigo se descargaron apenas 24 toneladas de pescado -lo habitual son unas 200- y se subastaron 3,6 de almeja. De los 70 buques de la flota del Gran Sol con base en Marín sólo quedan apenas nueve. En este puerto también está amarrada toda la flota de litoral (arrastre, palangre, volantas) que faena en aguas portuguesas. La flota de gran altura se ha comprometido a amarrar en puertos extranjeros a partir del día 15, mientras que la de bajura mantiene una situación ambigua: la mayoría de los barcos, siguiendo las orientaciones de su confederación nacional, secundan el paro durante cuatro días, hasta el jueves, en que volverán a revisar la situación para posicionarse.
En los mercados coruñeses, como el principal de pescado en la Plaza de Lugo, sólo mantienen abiertos sus puestos pescaderas que venden marisco o especies procedentes del Gran Sol. En el de Santiago, más de lo mismo. "Falta de todo, sólo tenemos merluza y pescadilla", afirmaba ayer un pescadero. Las quejas son sonoras entre este colectivo por el amarre forzoso de la flota y también por la falta de clientes ante el convencimiento general de que ya no hay pescado en venta.
Una treintena de armadores acudieron ayer hasta el hipermercado Carrefour para denunciar la venta de pescado foráneo de talla irregular o mal etiquetado. El paro del sector no sólo es por la carestía del precio de los carburantes, sino también por las importaciones masivas de pescado que inundan los mercados sin cumplir los controles mínimos obligatorios.
Los almacenes de mercancía general del puerto de A Coruña también están casi llenos. Según su responsable, Macario Fernández, bastaría con la llegada de dos barcos de productos agroalimentarios -no se esperan hasta dentro de diez días- para alcanzar "un colapso" debido a la imposibilidad actual de que salgan camiones.
En las gasolineras falta sobretodo gasóleo y gasolina sin plomo, afirma una asociación del sector. Hasta un 40% de estaciones de servicios de la provincia sufrieron problemas de suministro. Las ciudades de Santiago y A Coruña fueron las más afectadas, si bien las escoltas policiales organizadas para que los camiones de carburantes puedan reponer en la refinería coruñesa lograron aliviar la escasez.
Mejillón Normal (Saco 15 kg.)
Almeja Japónica de Carril (70-80 Piezas/Kg)
Berberecho Gordo (80-100 Piezas/Kg)
Bígaro Mediano (190-210 Piezas/Kg)
Navaja (20-30 Piezas/Kg)
Volandeira (40-50 Piezas/Kg)
Ostra Super
Pulpo Cong. Camariñas T5 (0,8-1,2 Kg/pieza)