Inquietud entre los armadores

21-11-2007

Desasosiego entre los armadores gallegos de las flotas de gran altura, Gran Sol y palangre. Confirman que el exagerado precio del combustible y los bajos precios les pueden. Representantes de estas tres modalidades de pesca explican que la situación es "insostenible" y que muchas de sus unidades están amarradas por falta de rendimiento. "Que no nos digan que no pasa nada porque no es cierto. Lo hemos explicado por activa y pasiva y a algunos sólo nos queda presentar el expediente de quiebra para que el Gobierno nos crea", señalan los armadores.
El encarecimiento del precio del gasóleo y los bajos precios de venta de algunas especies a causa de las importaciones ha provocado que muchos armadores hayan decidido amarrar. Esta postura no es, por el momento, un acto de protesta colectiva, sino posiciones individuales de las empresas que se están extendiendo como hongos.
El precio del gasóleo ha disparado los gastos de explotación de un arrastrero congelador hasta el 55%, mientras que el coste de los salarios de la tripulación se eleva otro 30%. "Con un margen de 15%, que incluye los aprovisionamientos de víveres, ates de pesca y el resto de los gastos generales, es imposible sobrevivir", afirma un armador con base en el puerto de Vigo.
Este empresario tiene un congelador amarrado en el puerto de Montevideo (Uruguay), que no puede trasladar a España una vez terminada la campaña "por los altos costes que esto supone".
Afirma que en este congelador sólo queda a bordo personal de mantenimiento, mientras que la tripulación ya se encuentra en Galicia.
"Siento no poder trasladar el barco a Vigo porque después de cada campaña era objeto de una revisión en los astilleros de la Ría, repostábamos y volvíamos a nuestro trabajo. Esto es imposible hoy por hoy, porque el precio del combustible en Montevideo está disparado, incluso por encima de Argentina donde los pesqueros españoles no pueden ir a tomar petróleo", afirma.
Este armador asegura que aunque tuviera licencia para pescar en este momento no lo haría. "Aunque pudiera salir no salgo, es una ruina. No sólo por el precio del combustible, además nos está golpeando las masivas importaciones de terceros países, cuyos armadores pagan salarios misérrimos a sus tripulaciones y no tienen las exigencias laborales, sanitarias y de seguridad que tiene que afrontar la flota gallega", indica.
Uno de los grandes problemas que tienen, paradójicamente, los armadores vigueses es el gran tirón internacional que tienen las lonjas de pescado de O Berbés.
"Este puerto es como una especie de gran bolsa para el pescado fresco y congelado. En la primera modalidad acuden países vecinos a vender a Vigo, pero el mercado del congelado está invadido por grandes multinacionales internacionales que tiran los precios", aseguran fuentes de los armadores.
Ponen como ejemplo la importación de la merluza Hoki, de calidad inferior pero que al llegar al mercado hace desplomar los precios de otros pescados de la misma especie. O como la pota Illex, cuyo precio de primera venta alcanza sólo los 45 ó 50 céntimos el kilo.


Cesta de la compra

La cesta está vacía.
 
Acceso clientes








Darse de alta
 

 

CARPESKA S.L. - CIF B36595502
Inscrita en el Registro Mercantil de Pontevedra, Tomo 3519, Sección General, Folio 110, Hoja PO-47234.