La Comisión Europea propondrá hoy a los Estados miembros mantener la veda de la anchoa en el Cantábrico, al menos hasta junio de 2010, y recortes del 15% en las capturas de esa especie en el caladero sur. Asimismo, planteará reducciones de los Totales Admisibles de Capturas (TAC) del rape (-25%) y gallo (-15%) en aguas ibéricas, y de la cigala (-10%) en el Cantábrico.
Por contra, se formularán incrementos del 15% del TAC para las capturas de merluza en aguas ibéricas -los caladeros que van desde el Cantábrico al golfo de Cádiz, incluidas las costas de Galicia y Portugal- pero con una reducción del 10% en las llamadas 'aguas del norte', es decir, caladeros no españoles del Golfo de Vizcaya, Escocia e Irlanda, como el Gran Sol, y en los que faenan los barcos de altura. En estas aguas también se contempla un aumento del 15% para el rape. Sin embargo, las capturas de chicharro sufrirán una rebaja del 15% en todos los caladeros.
En su conjunto, la propuesta de la Comisión que los ministros responsables del sector discutirán los días 14 y 15 de diciembre, no depara grandes sorpresas para los intereses españoles. Las especies sometidas a planes de recuperación (anchoa, merluza, cigala) siguen el proceso establecido en los dictámenes científicos, de los que la Comisión ha declarado reiteradamente no estar dispuesta a separarse un ápice. En cuanto al resto, las habituales tendencias proteccionistas de Bruselas se traducen en propuestas de recortes en torno al 15%.
El bacalao en aguas comunitarias, especie que las flotas españolas no persiguen por haber quedado fuera del reparto, se encuentra aún en un estado lamentable a pesar del plan de recuperación asumido por los Estados miembros.