La Ribeira Sacra cría marisco

02-08-2008

Cuando oímos hablar de alguna cetárea, inconscientemente la situamos próxima al mar. Así que podríamos pensar que la idea de instalar un vivero para marisco en el interior de Lugo sería un poco descabellada. Pero no lo es tanto si tenemos en cuenta que Monforte es una zona con mucho potencial y dotada de una buena red de comunicaciones hacia otros lugares de la comunidad, que no existen experiencias similares en el interior de Galicia y que no sería necesario ir a comprar el marisco a cetáreas de Vigo o Viveiro. Precisamente con esa filosofía se constituyó Mar de Lemos, una empresa de Monforte que se dedica a la venta de marisco vivo.

En sus instalaciones dispone de un total de doce viveros que contienen agua de mar. Los clientes pueden encontrar centollos, bueyes, nécoras, bogavantes, langostas, cigalas y vieiras. José Manuel Blanco López, uno de los socios de Mar de Lemos, define su negocio como «una pequeña empresa familiar». «Nosotros mismos seleccionamos el marisco cuando llega a la cetárea. De hecho nuestro objetivo primordial es ofrecer calidad y servicio», agrega.

La mercancía procede de la costa gallega y de Luarca (Asturias). El marisco de importación viene de Escocia o de Irlanda. En cuanto a las ventas, Mar de Lemos tiene dos líneas principales: la hostelería profesional y los particulares. Y sus clientes son de Madrid, Barcelona y otras zonas de España. En las próximas semanas también contará con un servicio de venta por Internet. Sobre los próximos planes, los dos socios de Mar de Lemos están pensando en montar un cocedero de marisco en Navidad o Semana Santa, «ante las demandas de los restaurantes y de los particulares, que solicitan el producto ya hecho para mayor comodidad», indica José Manuel Blanco.

Las pilas de las instalaciones forman parte de un circuito cerrado de agua, dotado de sistemas de depuración, de frío y de análisis. El líquido se renueva cada dos o tres días, cuando los camiones cetárea descargan el marisco en los viveros, junto al agua salada en la que viene. Todas las semanas un biólogo se pasa por la nave para verificar que el estado del agua sea el correcto. El circuito cuenta con un sistema de aire para que, en caso de que la depuradora deje de funcionar, puede conectarse para oxigenar el agua. Los grifos del circuito de agua están continuamente abiertos para mantenerla fría (debe permanecer a una temperatura de 11 grados) y oxigenada. Aparte de estos cuidados, el marisco no requiere ninguna atención más. De hecho no necesita alimentación, ya que el tiempo que permanece en los viveros no llega a una semana


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PESCADOS Y MARISCOS EN LA RED S.L. - CIF 70.138.151
Inscrita en el Registro Mercantil de A Coruña, Tomo 3.266, Sección General, Folio 195, Hoja C-43.015.