El auge del furtivismo ha puesto también en jaque a la Xunta. Tras evaluar los primeros resultados del Plan de Lucha contra el Furtivismo, puesto en marcha en junio, la Consellería do Mar ha tenido que volver a definir sus objetivos. Entre ellos, según explicó el subdirector de Guardacostas, Lino Sexto, está la puesta en marcha de operativos especiales con apoyo de cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado en determinadas rías.
Los puntos más conflictivos en este momento son los de O Burgo y Ferrol, donde, según comentó, hay asentados poblados chabolistas. «Allí los furtivos suelen ser más conflictivos. Los echas y vuelven, los vuelves a echar, y vuelven. Con ellos no funcionan las medidas disuasorias», apuntó.
Otro de los objetivos es lograr un mayor número de agentes de la Policía Autonómica «para tener adscrito un grupo fijo al Servizo de Guardacostas», añadió. Junto a esas medidas, tal y como reclaman las cofradías, está lograr que el furtivismo sea tipificado como delito para poder atacar por vía penal al ilegal. La razón es que las multas acaban por no abonarse.