Si el berberecho de Noia es de lo mejor que hay en Galicia, la almeja babosa de Ribeira no se queda atrás. Normalmente, y cuando abre la campaña, este bivalvo es adquirido mayoritariamente por las conserveras de la ría para envasar, gracias a su calidad. Por eso, los empresarios ponen sus ojos en la vianda de Santa Uxía para elaborar sus especialidades.
Pero la crisis de los últimos años también se hizo notar de forma extraordinaria en un colectivo muy importante para la economía de la comarca. Los productores ribeirenses notaron en sus carnes el descenso del consumo y de los precios, pues la almeja fina se pagaba hace unos años a 50 euros el kilo, mientras que el año pasado no superó los 30.
A pesar de la reducción de los ingresos, tanto los mariscadores de Noia como los de Ribeira han mantenido los topes para evitar que el precio siguiese cayendo.
Mañana, cientos de rastros volverán a salir al mar a los bancos naturales más importantes de la comarca barbanzana.