Los mariscadores se concentraron ayer a las puertas de la Delegación de Agricultura en Huelva ante el cierre de la costa al marisqueo, y aunque abandonaron su protestas anunciaron nuevas movilizaciones ante la falta de acuerdo con la Junta.
El presidente de la Asociación de Mariscadores de Nueva Umbría, Antonio Márquez, dijo a Efe que una representación del medio centenar de mariscadores concentrados fue recibida por un técnico de la Delegación, quien comunicó que «no se pueden abrir las zonas porque están contaminadas».
La Junta ha ido cerrando en el último mes todos los sectores de pesca de coquina de la provincia, y aumentado la vigilancia sobre la venta tanto ambulante como en mercados, imponiendo sanciones en algunos casos de hasta 3.000 euros.
Márquez recordó que en unas circunstancias similares el año pasado las ayudas las cobraron en invierno ya que no se pueden solicitar hasta que abra el caladero y la tramitación dura unos dos meses: «Nos han dicho que se intentará agilizar el pago de las ayudas, pero es difícil».
Los manifestantes piden que se abran al marisqueo algunas de las zonas cerradas hace casi un mes por la presencia de una toxina en las coquinas. Márquez lamentó que en verano, una de las épocas de mayor venta de coquinas, estén cerrados todos los caladeros de Huelva.