Hace unos años, Galicia prestó sin reparo alguno su preciada semilla de Mytilus galloprovincialis para repetir en otras zonas del mundo el milagro económico que se había conseguido en las rías, y que colocó a la comunidad como segunda potencia mundial acuícola en el cultivo de mejillón, después del gigante chino.
Ejemplares de la misma mejilla que se engorda en las cuerdas de las bateas gallegas salieron de las costas galaicas para probar suerte en Ceuta, en las costas de Andalucía y, sobre todo, en Chile, país en el que la especie encontró un hábitat perfecto que ha llevado al país a hacer dura competencia al producto estrella de la acuicultura gallega con el que allí denominan chorito.
Ahora que ven amenazado su reinado y el mejillón chileno ha empezado a hacerles daño en sus propios mercados, los empresarios del sector piden protección para su mejilla, que no pueda emplearse así como así para desarrollar el sector mitícola en cualquier parte del mundo. Y la Administración ha escuchado sus demandas. La Lei de Pesca de Galicia, cuyo proyecto fue aprobado hace dos semanas por el Consello da Xunta y que iniciará su tramitación parlamentaria en el mes de septiembre, tras el paréntesis veraniego, prohibirá la exportación de mejilla para su cultivo fuera de la comunidad.
Según el secretario xeral de Asuntos Marítimos, Miguel López Sieiro, la salida de mejilla hacia más al sur de A Guarda y más al este de Ribadeo se restringirá a casos muy concretos, limitándola a aquellas para las que el interesado sea capaz de justificar y argumentar la razón por la que pretende sacar cría de mejillón hacia otra parte del territorio nacional o el extranjero.
Petición del sector
El presidente del Consello Regulador do Mexillón, Ramón Dios, corroboró que la protección a la mejilla es una petición que salió del propio sector: «Non ten sentido que por un lado estemos intentando protexer o noso produto e, por outro, facilitando que se cultive por todos os lados». Ahora bien, Dios señala que, legalmente, ya no se podía comercializar la mejilla y toda la que abandonó Galicia para impulsar la miticultura lo hizo irregularmente.
Protección actual
El presidente del consello sostiene que, según la normativa actual, solo puede extraer cría de mejillón «o propietario dunha concesión administrativa e aqueles mariscadores que tiveran convenio con entidades mexilloeiras para abastecer aos bateeiros de Galicia». Es por eso por lo que, más que una prohibición o restricción a la exportación «que xa estaba na lei», lo que piden los profesionales es «un maior control para que a mexilla de Galicia non vaia a outras partes como se estivo a facer co apoio mesmo do Goberno galego». «Que se deixe atado que a mexilla que se recolle aquí so poida ser para engordar nos parques de cultivo galegos», añadió.
De esta forma, los bateeiros quieren evitar que se repitan casos como el de Chile, al que no solo se le prestó la semilla, sino que también se le dio de golpe «toda a experiencia e tecnoloxía acumulada durante décadas» y ahora es un firme competidor. Afortunadamente, lo es en congelado, pero nada impide que Andalucía, por ejemplo, en un futuro se convierta en un fuerte rival en el mercado del producto en fresco.
Los análisis de ADN y la denominación de origen protegida son fuertes avales para el mejillón gallego, pero también hay que proteger la cría, por mucho que las condiciones de las rías gallegas impidan que el mejillón criado en otros puntos «teñan os mesmos nutrientes e características de sabor e textura», concluye Ramón Dios.